EPOPEYA EN CINCO ACTOS
Primer
Acto: Introducción
Existe un falso
dilema en torno a la lectura, los libros y las librerías, que acapara la
atención de una buena parte de los interesados: “editores, correctores de
estilo, traductores, académicos, promotores de la lectura, impresores y
encuadernadores, en fin, a todos los que participan en la cadena del libro y la
lectura” (1).
Se invierten las
partes y entonces la robótica, la cibernética y la informática adquieren patente de corso sobre un tema que es
ante todo político, porque trata sobre la naturaleza mayor de la humanidad, que
es la palabra.
En el umbral de
una transformación real y radical de la nación, es necesario detenerse en el debate de las ideas en torno al carácter y
naturaleza del Estado que queremos para nosotros, México, en el umbral de la IV
Transformación: Independencia-Reforma-Revolución-Restauración de la República.
Segundo Acto: Antecedentes
La coyuntura
actual, tras los resultados han decidido la conquista del poder político en las
urnas –con el voto avasallador de más de 30 millones de sufragios, que dan
legitimidad y autoridad a Andrés Manuel López Obrador- para gobernar en beneficio de las mayorías de
este país, que son las más pobres.
El tamaño del reto
exige de imaginación, esfuerzo y participación
social, como nunca antes desde el 18 de marzo de 1938, se ha visto
jamás. Se ha dado el paso más importante, en el proceso electoral: el ejemplo
deberá extenderse y reproducirse a lo largo y ancho de la nación, que además
del gobierno federal está constituido por los gobiernos estatales y
municipales, los poderes judicial y legislativo en los mismos órdenes
políticos. A todo el Estado mexicano, público, privado -nacional y con
inversión extranjera- y social, que trabaja y se asienta a lo largo y ancho del
territorio nacional, incluidas, por supuesto, las instituciones educativas, de
cultura, de comunicación y esparcimiento.
La empresa luce
titánica y por ello demanda mayor participación de la ciudadanía y tal vez,
hasta de ocurrencias… “pero las ocurrencias sí se valen porque son las que
permiten reflexionar” (2). Es el tiempo de librar “Batalla de los libros”, un
auténtico combate entre autores y libros antiguos y modernos, como la de
Jonathan Swift, que en vez de tener como escenario la biblioteca de Saint James,
se juegue a lo largo y ancho de nuestro país.
Ser parte de la
conquista y conservación del poder político en México y de su ejercicio, en
beneficio siempre de los ciudadanos y acaso, solo incidentalmente de los
gobernantes, reclama que como librerías, como
industrias culturales (3) y como mexicanos, atendamos dos frentes capitales que
nos atañen: el rumbo que ha de seguir la IV Transformación en tránsito,
primero; y la naturaleza y papel que han de desempeñar en el proceso de
Transformación, la Cultura del Libro y las librerías. Por eso estamos aquí.
Tercer Acto: Las librerías: un baluarte para la
restauración de la república en México
Hay tres razones
que acompañan la restauración de la
república en México y en todas ellas, las librerías podríamos desempeñar un
papel clave en este proceso de sanación política:
- Porque cuando
triunfan las repúblicas desaparecen de la sociedad, cual si se tratase de un
acto de magia, los muy ricos y los muy pobres. Es la fusión de los criterios
oligárquicos y democráticos con los que se arriba a la justicia del orden político
republicano, el justo medio donde reina la libertad y la virtud (4).
Vale
la pena recordar que una librería no es sólo un almacén de libros, sino el
lugar en que libreros y libreras hacen de oficiantes, y no sólo de
intermediarios, de lo mejor de lo que colectivamente somos. Y, como tales… de lo mejor que colectivamente podemos aspirar
a ser. (5)
- Porque la única
manera de conseguir un estado justo y por tanto bien ordenado, es que los
gobernantes tengan una vida superior y rica en excelencias del alma, una vida
política, activa, de otra naturaleza a la vida dormida que se propala como
sinónimo de felicidad en las oligarquías, de hombres famélicos de bienes
externos, por padecer ayuno permanente de bienes internos.
“A mediados del siglo
XX, el gabinete presidencial tenía una escolaridad promedio que apenas llegaba
a la licenciatura. Sin embargo, muchos funcionarios de entonces creían en los
libros, en el arte, en la cultura, como algo importantísimo para la vida
personal y nacional…. Ahora hay altos funcionarios con doctorados en el
extranjero a los cuales no es fácil explicarles que la cultura sí nos importa.”
(6)
- Porque la
constitución de una república no significa la caída de un estado justo a uno
injusto, sino la elevación y mejoramiento de los estados injustos a los justos.
Es la capacidad de las sociedades humanas para recobrar su salud y recuperarse.
Transitar de oligarquías o democracias, a gobiernos constitucionales, siempre y
cuando se logren quitar de los extremos pasionales, la riqueza y la pobreza
excesivas.
Son tres premisas,
necesarias y suficientes para urgir que las pequeñas librerías, las de barrio,
las independientes, las grandes cadenas o las librerías públicas, antepongan
sobre el principio empresarial del comercio de libros, la autoridad del Fomento
a la Lectura y la creación de Lectores: garantes del acceso de la lectura activa
a los hombres y mujeres libres, a las mayorías sociales, a las clases medias
ilustradas, investidas de la necesaria valentía ciudadana y la virtud de la
justicia social.
Que en las
librerías brille el oficio del librero, y decir con orgullo “el mío es el oficio más arriesgado del
mundo… soy responsable de la difusión del pensamiento, incluso del más
incómodo”. (7)
Pero a diferencia
de los problemas que enfrentan hoy en día la lectura y las librerías en otras
partes del mundo, que observa una mutación de los hábitos culturales… “que los
escolares han dejado de ir a las librerías con normalidad y regularidad… que se
rompe el pacto que confiere a las librerías el privilegio de ser el lugar del
descubrimiento de los libros...” (8), tanto como el impredecible impacto final
de las tecnologías y servicios digitales en la composición y estructura del
mercado editorial y de la lectura, en nuestro país, por desgracia, suceden
cosas más graves, que un asunto de oferta y demanda.
Porque lo que se
ha roto en México, desfondado, es la moral y la política. Vivimos en un estado
de bancarrota pública, más grave que la financiera. Estado de pérdida nacional,
que se caracteriza por la impunidad imperante en la sociedad. “Ruptura
de la fusión entre riqueza y libertad, que en vez de una riqueza común o
compartida, los cada vez más pocos ricos en exceso se han vuelto más ricos y
los muchos demasiado pobres, cada vez más numerosos, se hacen más pobres, con
excepción de sus líderes.
Roto el pacto republicano, los ricos
apoderados de los privilegios fiscales, los pobres sindicalizados, apoderados
de las empresas paraestatales y las entidades públicas como las universidades y
las escuelas de los ciclos primario y secundario, la burocracia partidista y
pública, apoderada de los puestos públicos y los recursos públicos.
Tal desmembramiento causa la ruptura y
desarticulación de las clases sociales y el pacto social todo. Panorama que se
ofrece agravado por la guerra librada entre los diferentes cárteles del crimen
organizado público y privado, oficial e internacional, lo más antirrepublicano
que puede haber en una república, que se ha dejado someter por nuestro vecino,
el narcoestado estadounidense, sin límites con la legalización de la droga.” (9)
Esto y más son las
cumbres que tenemos que conquistar, las escasas librerías que hay en México que
por eso y ante todo, debemos definir la naturaleza y papel de la librería y
resolver un problema mayor de urgente solución, que nos trae aquí: la
organización económica, social y política de las librerías, para que el Estado
reconozca y valore en su justa medida la importancia de las librerías, especialmente
las librerías independientes, las de barrio, las librerías de proximidad que
anteponen al principio de la ganancia, la autoridad del fomento a la lectura.
Cuarto
Acto: La Librería Ideal
El modelo de Librería Ideal que pensamos
es aquella que tiene vida política propia. Vida activa, despierta, en constante
cambio, libre, justa, sensible y prudente, administrada por la inteligencia
imaginativa, que haga de la valentía ciudadana, su virtud cardinal. Todo lo
contrario a aquellos agentes con vida dormida y pasiva, que “les pasan
inadvertidas las cosas que hacen despiertas, del mismo modo que no advierten
cuantas cosas hacen mientras duermen” (Heráclito)
Vida política significa el carácter real,
que da el gobierno propio. La autarquía: el poder de ser principio de uno
mismo: deliberaciones, decisiones, actuaciones, en general, acciones ante
causas externas.
Librería que enfrente y resuelva los
asuntos de economía y de tecnología, para anticipar el porvenir del medio (y el
soporte del medio) –la causa primera o material, el Libro-; en que se habrá de
llevar a cabo el objeto de ella –la causa formal, la Lectura-; pero antes que
todo, intervenga en el debate de la causa final del proceso: la lectura y la
formación de lectores, el acceso al conocimiento, la palabra escrita, la
comunidad política, la felicidad del Estado.
Prudencia y valentía para no dejarse
arrostrar por aquellos que en el mundo globalizado del “neoliberalismo”, marcan
la agenda a la hora de hablar del futuro de la tecnología, porque entonces se
invierten las partes y la robótica, la
cibernética y la informática adquieren patente de corso sobre un tema que es
ante todo político, porque trata sobre la naturaleza mayor de la humanidad, que
es la palabra.
Se soslaya que la forma en que se
organizan las comunidades, es la que decide las políticas públicas que atañen a
la educación y a la cultura, y en seguida a las estructuras de producción, el
tipo y propósito de los algoritmos de lo que sea, y el comercio de sus
productos. Que es el Estado el que determina la literatura y por ello de las
librerías.
En la realeza florecerían librerías
regias, en el Estado aristocrático nobles. Así sucede respectivamente para las
librerías en las comunidades donde ordenan los principios de la plutocracia
(acumulación de riqueza), democráticas (librerías para las mayorías pobres); y,
si es posible hablar de librerías en las tiranías, serán aquellas que
privilegien el fanatismo y el temor a la muerte.
En la república, en México, la Librería
Ideal será republicana: “Ya que se dice y se sabe que las Librerías, más que
vender libros, somos Centros Culturales: recintos para el encuentro entre
autores y lectores, oráculos donde encontrar resoluciones a las dudas de cada
uno y de todos, ventanas para asomarse a lo desconocido, puertas para abrir,
espacios infantiles, diálogos con la historia, arcanos de poder, valladares
contra el oscurantismo, barreras infranqueables, la última línea contra el
despotismo de los gobernantes” (10)
En el umbral de la Cuarta Transformación
de México, definir a la Librería Ideal como “aquella que combate con el gusto
por la lectura, los vicios del alcohol, las drogas y la violencia” (LibrArte),
es comprender con prudencia e inteligencia, la naturaleza y el papel que ocupan
las librerías. Quizás en los 80’s, habría que hablar de librerías que
defenderían a la lectura como un perro; y en los 70’s, librerías que llevarían
la lectura “arriba y adelante”, pasando por el tiempo en que a las librerías “ni las ven ni las oyen”,
hasta arribar al estado de grima nacional, cuando las librerías no puedan
recomendar ni tres libros que han marcado su vida.
La Librería Ideal debe ser una empresa en
revolución, en resistencia, donde brille el oficio del librero. Que anteponga
la Autoridad del fomento a la lectura, sobre el principio comercial de la
máxima ganancia.
Librerías que escuchen y aprendan:
entonces los espacios interiores, la razón social o comercial, los pasillos
amplios, la atención a los clientes con discapacidades físicas, los colores, la
altura de los establecimientos, la exhibición de los libros y otros objetos
relacionados con la lectura, la rotación de inventarios, la organización,
administración, siendo capitales, no son principales.
Mejor parafraseo a Don Luis Mejía, para
describir físicamente que la Librería Ideal no se reduzca a un simple expendio
de libros al por mayor, para “convertirse en una grata y fecunda síntesis de
biblioteca, tertuliadero y galería de arte”. Librerías donde adquirir un libro
no sea, “simplemente, un helado intercambio de monedas por letras de molde.
Sino, muy por el contrario, un lugar
donde la inteligencia, en sus variados frentes, sea algo vivo... Algo, en fin,
que dignifique a la ciudad y al individuo...”
Sin olvidar, por un instante que "en
el tiempo actual, y así lo señalan los datos, la librería es más de libreras
que de libreros. Tiene, por lo tanto, rostro de mujer” (11)
Quinto
Acto: Librería LibrArte
Desperté pensando escribir la canción más
bella del mundo, dedicada a los libros y la lectura, a la juventud y la
belleza, a la familia y el esfuerzo tenaz y amoroso por nuestra comunidad que
es México.
Porque toda palabra es poesía cuando evoca
y suspira, con la rima y melodía, en la medida y el encanto que brota de la
alegría y la justicia, del triunfo del bien sobre el mal, de lo mejor sobre lo
inferior.
Porque toda poesía es una canción que
arrulla y recuerda, acompaña y genera, que teje y confecciona un sarape o una
capa, un poncho o un jorongo, un himno que con júbilo recuerda, que el mayor de
los dioses es la vida misma y el tiempo de todos nosotros.
Se me ocurre decir que “LibrArte es
México” y en siete sílabas crear un haiku,
que dispare las evocaciones más profundas que habitan en el inconsciente
dormido nacional, para cumplir con el cometido que nos reúne aquí y ahora:
Despertar a la vida Política.
Celebrar el verdadero aniversario de todo
México, que se resume en el nombre de LibrArte: Libertad, Libros y Arte. Los
principios de la democracia y la aristocracia que regeneran la vida política en
México. Celebramos la restauración de la república, el gobierno frontera que
suma a la minoría de los pocos muy ricos, las mayorías de los muchos demasiado
pobres, con la justicia de la valentía y la nobleza de la excelencia.
Hace tres décadas, era el mes de noviembre
y habíamos decidido convertirnos en migrantes en nuestra patria. En 1988
nuestro país se desmoronaba y aceptaba formar parte del mundo globalizado, del
nuevo-viejo orden mundial. Anexionarse al tren de la fantasía del
neoliberalismo en calidad de cabús, nación esclavama sumisa, dispuesta a la
vendimia, en la subasta, entregada al vicio de la negación del ocio, el negocio
del remate de nuestros hijos, hermanos, amigos, familia: estafados e
hipnotizados por los mismos encantamientos descritos con maestría por John
Steinbeck (12), para despojar a los estadounidenses del centro de la Unión.
Sabemos lo que significa caminar en busca
del tiempo perdido. Entendemos a los migrantes que marchan por el mundo.
Rechazamos la ruta y destino imperial.
Nosotros emigramos hace treinta años a
Temascaltepec y luego a Tejupilco –a la provincia de la provincia- al compás de
Caminante no hay camino, se hace camino
al andar.
Hemos padecido cinco sexenios de malos
gobiernos, de degradación y perversión de lo más caro de nosotros. Porque lo
que se ha roto en México, desfondado, es la moral y la ley. Tres décadas de
bancarrota política, más grave que la financiera. Estado de pérdida nacional,
caracterizado por la impunidad imperante en la sociedad. Crímenes impagables,
inexcusables e irreparables, “cometidos generalmente por esos gobernantes que
todo desgobiernan”, movidos por una voracidad enfermiza, a sabiendas de que no
reciben castigo alguno.
Más ha llegado el tiempo del perdón y la
reconciliación ciudadana, para lograr el fortalecimiento de los lazos de apoyo
y unión entre mexicanos en todos los niveles y sectores. Un Yom Kipur mexicano
y nacional. Expiación de las dudas y las culpas.
Festejemos todos a Claudia Garcia,
Cristina Garcia y Carmen Garcia –así quedó grabada la irrupción de las que
ahora llaman Chicas LibrArte- al recibir el Premio Nacional de Librería en el
teatro de la FIL Guadalajara 2016.
Celebremos la compañía de instituciones
fundamentales del México Republicano: La Cámara Nacional de la Industria
Editorial Mexicana, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto de
Desarrollo Profesional para Libreros, que nos visitan por primera vez hasta
esta apartada orilla, en un lance pletórico de romanticismo amigo.
Bienvenidos todos los que nos acompañan,
porque serán testigos del alumbramiento de tres proyectos que se gestan a
partir de los reconocimientos y honores que las Chicas LibrArte han
conquistado: Emprendedoras del estado de México 2015, Librería Nacional 2016,
Premio al Fomento a la Lectura y la Escritura 2017.
1. Es la constitución del Fondo
LibrArte-DanzArte para el Fomento a la Lectura y la Cultura A.C, donde caben
todos los interesados en los libros, la salud, la vida sana, la fraternidad y
la sororidad.
2. Es la apertura de Editorial LibrArte,
la empresa que se dedicará a publicar las ideas y tradiciones, mitos y
leyendas, testimonios y bellezas de la región, de nuestra gente. Que todos
conozcan lo mejor de la “Tierra Caliente” de los estados de México, Guerrero y
Michoacán. Serán libros, plataformas digitales e impresiones bajo demanda.
3. Es la presentación de una idea que
anticipamos hace nueve meses, en el COLIME Acapulco 2018: El nacimiento de una
red (quizás una asociación) de Librerías Independientes, que ya cuenta a la
fecha, con más de 20 integrantes, a lo largo y ancho del territorio nacional.
Celebremos amigos
nuestros, cantemos con alegría este momento, ¡Juntos hacemos la historia!... Brindemos
Bibliografía
(1) Zenker Alejandro http://www.quehacereditorial.com/
(2) Anaya Rosique, Carlos, Inauguración de la FIL Minería
2018
(3)
De acuerdo a la UNESCO, las industrias culturales son “Aquellos sectores de
actividad organizada que tienen como objeto principal la producción o la
reproducción, la promoción, la difusión y/o la comercialización de bienes,
servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial”. Este
enfoque no sólo se centra en productos reproducidos industrialmente; también
abarca a procesos de la cadena productiva y a las funciones específicas de cada
sector para hacer llegar sus creaciones al público, por lo que incluye actividades
relacionadas como la publicidad, el diseño gráfico o, en este caso, las
actividades de fomento cultural y venta de libros.
(4) Marcos, Patricio, La Vida
Política en Occidente. Pasado, presente y futuro. Ensayo sobre los paradigmas
políticos antiguo y moderno, Senado de la República, LXI Legislatura Comisión de
Bibliotecas y Asuntos Editoriales. Miguel Ángel Porrúa, librero-editor. Primera
edición 2012
(5)
Barandiarán, Txetxu, blog cambiando de tercio pero intentando no perder el
rumbo.
Antich,
Xavier, Apología de las librerías, 15 abril 2017
(6) Zaid, Gabriel, Paradojas de la
Cultura, Letras Libres. 27 noviembre 2013
https://www.letraslibres.com/mexico-espana/paradojas-la-cultura
(7) Barandiarán, Txetxu, Ibídem
(8) Ibídem Antich, Xavier 15 abril
2017
(9) Marcos, Patricio, LA Vida
Política en Occidente, Ibídem
(10) Garcia Ruiz Luis Guillermo,
Premio Nacional de Librería, LibrArte la librería de Tejupilco
https://drive.google.com/open?id=1GUOz6DghWV91l3IFFaPwU-zblNocJhsK
(11)
Barandiaran Txetxu, Librero, librera… prescriptora, testigo, espectadora…
https://cambiandodetercio.wordpress.com/2018/04/08/librero-librera-prescriptora-testigo-espectadora/
(12) Steinbeck John,
Las Uvas de la ira, Editorial Porrúa 2001, 443 páginas
