miércoles, 2 de octubre de 2019

DE LIBRERÍAS Y LIBREROS: ENCUENTROS Y PASIONES




“De librerías y libreros: encuentros y pasiones”

Capítulo I
Ser librero.
Nombre de la librería: Librería LibrArte
Nombre del librero/a: Luis Guillermo Garcia Ruiz
Licenciado en Economía, con estudios en Filosofía, Política y Psicoanálisis. Egresado de la UNAM. Originario de la ciudad de México. Resido actualmente en Temascaltepec estado de México, a donde emigré hace más de 25 años. Casado y Padre de tres hijas
Actualmente estoy dedicado en Tejupilco a la Dirección General de la Librería LibrArte y el Instituto Cultural DanzArte, combino los trabajos agropecuarios con el oficio de escritor y preparo el inicio de operaciones de Editartex, empresa editorial.
Autor de Cartas Sureñas, Cartas Mexiquenses, Crear Genios con Estilo, El Ajedrez como herramienta pedagógica en México, ¡Una historia genial!
Barrio o colonia: Centro Tejupilco 
Ciudad: Tejupilco, Estado de México          
País: México
Años que tiene la librería: Oficialmente 10 años (octubre 2009)
                                          Realmente 5 años      (octubre 2015)   
Años de ser librero: Casi 60 años                  

Descripción:
Qué significa para mí ser librero: Estoy por cumplir 64 años, la edad de los Beatles. Soy originario de Tepito, un barrio popular en la Cd de México, hijo de una familia de clase media, que como todo México de la época, se ordenaba en el estilo de vida originado en una Revolución triunfante, que llenaba de sueños e ilusiones a los nuevos ciudadanos, libres, encontrados con su pasado prehispánico, encantados con los principios contenidos en el sistema de leyes constituidos al despuntar el siglo pasado.

Porque si bien la lucha armada de la revolución concluye aproximadamente a principios de los años 20’s, y la lucha política en México se organiza a finales de 1929, es la expropiación del petróleo en 1938 lo que da el carácter de triunfo a la gesta nacional y tras mediar la segunda Gran guerra, en el cielo mexicano flotaba esa aura de victoria, reforzada por los resultados económicos que todos estos acontecimientos trajeron consigo: México veía progreso y bienestar.

Es por ello que mis padres, imbuidos por ese espíritu liberal y anticlerical, republicano y de justicia social, aprovecharon su tiempo para leer y enseñarme a querer aprender, saber, creer en el conocimiento, en la ciencia, en la modernidad, la información, en los medios de comunicación.

Hice mis estudios en escuelas ubicadas en el Centro Histórico de la Ciudad de México, lo que significaba que además de formarme con base en los excelentes planes y programas educativos de la enseñanza pública, tuviera la oportunidad de conocer y visitar las grandes y pequeñas también, librerías de México, que se encontraban en los alrededores de las calles por donde caminaba de mi casa a la primaria, la secundaria y finalmente a la Preparatoria en el soberbio Colegio de San Ildefonso, Prepa #1 UNAM.

Nací en medio de una pasión por la información, con la presencia acostumbrada en el hogar, de al menos tres periódicos diarios a temprana hora: Leer se hizo una costumbre natural, una necesidad indispensable. La seguridad en el modelo familiar y político y convencido que nuestro país sería mucho mejor en el futuro, contribuyó a que al igual que la mayoría de compañeros de mi generación, tuviéramos la oportunidad y el placer de sentirnos, al menos por unos años, los reyes del mundo: las Olimpiadas en 1968 y el Campeonato de futbol en 1970, podrían explicar, en parte esa fascinación y los delirios que nos embargaban.

El Ajedrez llegó a mi vida de manera lógica y natural. Soy un poderoso ajedrecista, dedicado en los prolegómenos de la tercera edad, al empleo del juego como una herramienta pedagógica. Todo nace de la costumbre de estar informado, analizar y procesar la realidad que me rodea, lo que veo y también lo que no veo. En mi educación –la de la mayoría de mexicanos- no hubo espacios para las creencias ni la fe, ni el voluntarismo, tampoco en el individualismo y mucho menos en esto que ahora llaman “superación” personal.

Sin embargo, el sueño se rompió. Ya en 1968, la matanza de Tlatelolco unos días antes del inicio de los Juegos Olímpicos presagiaba el advenimiento de malos gobiernos, de peor en peor, que desbarrancaron aquellas fantasías y sembraron una realidad completamente diferente: un país dependiente, sin capacidad para emplear a la sociedad, con procesos de corrupción e impunidad crecientes, una sociedad apática y como consecuencia, la  quiebra nacional, la subasta de las riquezas públicas, el desmantelamiento del sistema social, el desprestigio  y la contrarrevolución implacable.

Hacía finales de la década de los 70’s, mis previsiones como profesional de la economía prefiguraban un país subordinado a las peores reglas del capitalismo global. La realidad comprueba que lejos de equivocarme, como generalmente sucede, me quedé corto en mis peores expectativas.
La quiebra económica pero ante todo la política (principios, virtudes, justicia, valores…)  fue la razón primordial, para que a finales de  los años 80’s, decidiera marcharme en compañía de mi mujer y dos de mis hijas de la CDMX y organizar la vida en otro lugar, a dos horas, en un pueblo de  parajes y clima extraordinario que se llama Temascaltepec.

A la fecha, resido en este municipio, donde fundé una familia y me empeñé en un modelo educativo semejante pero no igual al que hiciera famoso Lazlo Polgar y sus hijas geniales sobre el tablero de Ajedrez: Susana, Sofía y la menor y poderosa Judith. Al igual que el magyar soy padre de tres hijas: Claudia, Cristina y Carmen, a las que cautivé en un género de vida activa, agrícola, despierta y saludable, al tenor de la sátira de Juvenal, “Mente Sana en Cuerpo Sano”.

Al pasar el tiempo, encontré  que a solo 30 kilómetros de distancia de nuestro Rancho, se localiza Tejupilco, un centro comercial en el sur del estado de México, asentado  en lo que se conoce como la Tierra Caliente, porque la naturaleza allí es sumamente cálida.

Hacia allá decidí mover los negocios. Comencé con un centro social y de restaurante, que decidí cerrar ante el surgimiento de lo que ahora es un peligro constante en México; el crimen organizado. El cierre de “La Misión” –así le llamé a ese negocio efímero- se convirtió entonces en dos pequeñas empresas: un Instituto Cultural y un Expendio de revistas y publicaciones periódicas: nacieron DanzArte y La WeB o N@D@.

Ambos negocios los empezamos muy quebrados de dinero, pero con un problema mayor: la determinación por ofrecer productos y servicios desconocidos para una población, alegre, gritona, con miedo y muy mal educada: un mercado cautivo, una bolsa demográfica apetitosa por aprovechar: Tejupilco tiene una población de aproximadamente 75 mil habitantes, pero sumando todos los municipios sureños del estado de México y considerando la población flotante y temporal, algunas estimaciones elevan hasta a medio millón el número de lectores potenciales que habitan la región municipal.
Una clientela exclusiva para nosotros, a la que había que confeccionar una oferta apropiada, inicialmente basada en revistas, publicaciones periódicas, servicios de internet, acondicionamiento físico, y ballet clásico. Con el tiempo, ambos proyectos se han consolidado. En 2013 comienza a organizarse la librería. En enero de 2016 nace LibrArte.

A partir de este año 2016 LibrArte, se ha convertido en la librería más importante de México, en virtud de los triunfos alcanzados, el modelo de negocios emprendido, la ubicación geográfica, política y social de nuestra empresa familiar, pero ante todo por el discurso que acompaña nuestro trabajo y el protagonismo que hemos adquirido, en razón de lo que esto significa y porque:
-           Ganamos el Concurso Emprendedores estado de México 2015,
-           Obtuvimos el Premio Nacional de Librería 2016, que otorga el Instituto Profesional     de Libreros S.C (INDELI) que se entrega anualmente en la Feria Internacional del     Libro de Guadalajara (FIL).
-           Recibimos el Premio al Fomento a la Lectura y la Escritura desde la Librería           2017, que entregó por primera vez la Secretaría de Cultura y la Cámara Nacional   de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM).
-           La Librería LibrArte ha merecido otros reconocimientos que nos llenan de           satisfacción, por la naturaleza de los mismos y el sentido que ellos confieren a           nuestro trabajo: Vendedora Creativa del Año (Indeli 2017), Mención Honorífica en el        Concurso de Libros Infantiles y Juveniles (CANIEM 2017); y como Nuevos           Emprendedores (Grupo AMATL 2018)

Terminaré esta semblanza afirmando categóricamente que la Librería LibrArte es una empresa nacida de los sueños que aprendí en los años tempranos de mi vida, por la familia que me los inculcó y por la sociedad en la que me eduqué. Que a pesar de tener muy pocos años como librería, en realidad podría decir que LibrArte es continuación de años de libros y lectura, de la buena educación que existió alguna vez en nuestro país y que a través de nosotros, puede y debe ser parte del futuro nacional.

Concluyo acreditando que Claudia, Cristina y Carmen, Garcia Pineda, no solo están al frente del Grupo LibrArte –oficialmente y legalmente, las empresas les pertenecen a ellas-, sino que hacen honor a uno de nuestros argumentos principales:

“Somos una librería organizada, administrada y dirigida solo por mujeres, que combate con el gusto por la lectura, los vicios del alcohol, las drogas y la violencia”


Capítulo II
Transformación: una mirada a la diversidad.

En la Librería LibrArte, Cristina (1988) es la “Dire” y Carmen (1991) es “¡Eureka!”, el punto de apoyo que mueve la empresa. Yo no tengo un cargo especial en la Librería, pero el trabajo mayor al que me he dedicado como Padre, ha sido convertir a mis hijas en libreras. Parafraseando a Charles Nodier (El amante de los libros. Trama Editorial), convertir el interés bibliómano espontáneo en una pasión bibliófila de carácter, y no ha sido fácil. Es un reto enorme que todavía no concluye.

Es fácil acomodar libros por colores, tamaños, formas o incluso por los títulos –es más fácil no acomodar nada y solo apilarlos- pero es un arte hacer lo mismo por autores, los temas y la importancia mayor o menor de todos ellos. Una auténtica “Batalla de los libros”, donde el gambito no radique en la importancia antigua o moderna de la bibliografía, sino en el propósito comercial de la librería como empresa.

“Como toda empresa, el máximo beneficio económico será la divisa que guíe nuestras operaciones, pero no la única, ni la principal: nuestra Misión primera radica en Construir Lectores. Desarrollar el gusto e interés por la Lectura y la Escritura. Crear la demanda, generar un consumo de libros y materiales complementarios a la lectura.” *

Agregaría que: “Tratándose de libros y de cultura,  a nuestra región le favorece la oferta comercial que combina lo que es muy productivo y muy barato, sobre lo que es caro y poco productivo, en vez de lo que es barato pero poco productivo, e incluso sobre lo muy productivo, pero caro”. (El Progreso Improductivo. Gabriel Zaid)

Si en el otoño de 2015 el proyecto ganador como Emprendedores estado de México era solamente un deseo y una esperanza más que una realidad concreta, para el año siguiente,  en 2016, la Librería transitaba de un propósito en ciernes a un proyecto por construir.
Aprendemos rápido y al recibir el Premio Nacional de Librería 2016, nuestra visión del mercado ya era más completa e integral y aún – ojo con esta anotación- el mercado librero o la cadena del libro, nos veía con simpatía y sorpresa. Los actores de siempre no se sentían amenazados por nuestra presencia, ni pudieron imaginar que los mexicanos nos daríamos un gobierno revolucionario que hasta ahora, todavía tamiza sus acciones con el nombre de Cuarta Transformación: 4T.
*LibrArte La Librería de Tejupilco Presenta ¡Salir Afuera! Programa de Fomento a la Lectura y la Escritura en el Sur del estado de México 2017

Al recibir el  galardón en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, afirmamos sin temor a equivocarnos que: 
“Somos una especie de Librería que está a contracorriente con la tendencia                          del   mercado librero en México, de oligopolios y oligopsonios, de élites en urbes             sobrepobladas, de plagios y estancos en un mercado distorsionado, incapaz de                    acceder con el libro y la lectura a regiones como las que atendemos, que además                 de Tejupilco, abarca al menos una decena de municipios, e influye sin duda alguna              en dos entidades colindantes al estado de México, Guerrero y Michoacán…

Porque sin proponérnoslo deliberadamente, somos engranaje fundamental de la                  Política Educativa de la Tierra Caliente mexiquense. Nos hemos convertido en                      palanca de velocidades que acelera el desarrollo cultural en una región atávica y                  conservadora, en  favor de grupos beneficiados con el NO Leer y Escribir.

Somos el único eslabón que en la región, vincula lectura con cultura, salud con                    lectura, niñez con lectura, lectura y escritura, escritura e información, escuela y                    lectura, alimentación sana, estética y arte. En Tejupilco y el sur del estado de                        México, somos más que eso: constituimos el medio comercial apropiado para                        revolucionar los caciquismos regionales, en comunidades políticas.” 
           
Ha sido de gran ayuda personal, que el trabajo de la Librería LibrArte ha recibido difusión y compañía categoría “Premium”, cuyos beneficios han rondado fundamentalmente en el amor propio y de las personas que nos aprecian, reconocen y entienden el valor de lo que hacemos, en una región compleja y desconocida completamente para el mercado librero tradicional.

a) Es Txetxu Barandiarán “Tres mujeres a contracorriente en una sociedad sin libros” (https://lasaiblog.wordpress.com/2017/06/17/librarte-en-tejupilco-tres-mujeres-a-contracorriente-en-una-sociedad-sin-libros/)
b) Es Ma. Del Pilar Elizabeth Flores Ramírez. “Librerías de barrio como vehículo de prácticas creativas para la resistencia”, como tema de investigación, en la Maestría en Diseño y producción editorial;  Universidad Autónoma Metropolitana, abril 2017
c) Es el Dr. Ernesto Villanueva y la revista Proceso. “Librarte, Un Caso De Éxito En Tierra De Nadie” (Proceso 2162,15 Abril, 2018)
d) La visita de Carlos Anaya Rosique, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial (CANIEM) a Librería LibrArte Tejupilco, así como del Director General de Editamos, Arturo Ahmed, con motivo del 1er Aniversario del Premio al Fomento a la Lectura y la Escritura. Un suceso inédito para la CANIEM y el mundo de las librerías en México.


Capítulo III
El valor del librero: la profesión, el oficio y la formación.

El pasado mes de marzo 2019, en el 1er Foro sobre políticas públicas de la red del libro,   presentamos a nombre de la Librería LibrArte una ponencia titulada Las Librerías y la IV Transformación de México” y, el argumento inicial para fundamentar la propuesta que detallaré en el Capítulo V,  que atañe a las Políticas Públicas relacionadas con las librerías, es el siguiente:

“Existe un falso dilema en torno a la lectura, los libros y las librerías, que acapara la atención de una buena parte de los interesados: editores, correctores de estilo, traductores, académicos, promotores de la lectura, impresores y encuadernadores, en fin, a todos los que participan en la cadena del libro y la lectura.
Parece que es urgente resolver los asuntos de economía y de tecnología, para anticipar el porvenir del medio (y el soporte del medio) –la causa primera o material, el Libro-; en que se habrá de llevar a cabo el objeto de ella –la causa formal, la Lectura-; sin entrar a discutir la causa final del proceso: la formación de lectores, el acceso al conocimiento, la palabra escrita, la comunidad política, la felicidad del Estado.
Se invierten las partes y entonces la robótica, la cibernética y la informática adquieren patente de corso sobre un tema que es ante todo político, porque trata sobre la naturaleza mayor de la humanidad, que es la palabra.
Se soslaya que en la forma en que se organizan las comunidades, es la que determina las políticas públicas que atañen a la educación y a la cultura, y en seguida a las estructuras de producción, el tipo y propósito de los algoritmos de lo que sea, y el comercio de sus productos.

Que es el Estado el que determina la literatura  y por ello a la naturaleza de las librerías.  En la realeza florecerían librerías regias, en el Estado aristocrático, nobles. Así sucede respectivamente para las librerías en las comunidades donde ordenan los principios de la plutocracia (acumulación de riqueza), de la democracia (librerías para las mayorías pobres); y, si es posible hablar de librerías en las tiranías, serán aquellas que privilegien el fanatismo y el temor a la muerte.

En la República, en México, la Librería Ideal será republicana: “Ya que se dice y se sabe que las Librerías, más que vender libros, somos Centros Culturales: recintos para el encuentro entre autores y lectores, oráculos donde encontrar resoluciones a las dudas de cada uno y de todos, ventanas para asomarse a lo desconocido, puertas para abrir, espacios infantiles, diálogos con la historia, arcanos de poder, valladares contra el oscurantismo, barreras infranqueables, la última línea contra el despotismo de los gobernantes”

Al renacer en la Cuarta Transformación de México, definir a la Librería Ideal como “aquella que combate con el gusto por la lectura, los vicios del alcohol, las drogas y la violencia”, es comprender con prudencia e inteligencia, la naturaleza y el papel que ocupan las librerías.

Quizás en los 70’s (en México), habría que hablar de librerías que llevarían la lectura “arriba y adelante”; en los 80’s, de librerías que defenderían a la lectura como un perro, atravesando el tiempo en que  a las librerías “ni las ven ni las oyen”, hasta arribar al estado de grima nacional, cuando las librerías no puedan recomendar ni tres libros que han marcado sus vidas.
 
Librerías con vida política: vida activa, despierta, en constante cambio, libre, justa, sensible y prudente, administrada por la inteligencia imaginativa, que haga de la valentía ciudadana, su virtud cardinal. Vida política significa el carácter real, que da el gobierno propio. La autarquía, el poder de ser principio de uno mismo: deliberaciones, decisiones, en general, acciones ante causas externas.

La Librería ideal en la Cuarta Transformación debe ser una empresa en revolución y con responsabilidad social, donde brille el oficio del librero. Que anteponga la Autoridad del Fomento a la Lectura, sobre el principio comercial de la máxima ganancia.”


Capítulo IV
Formación de públicos: comunidades lectoras, conversaciones y ventas.

No tengo duda alguna que lo que ha convertido el modelo de negocios de la Librería LibrArte en un caso de éxito, pasa por la planeación económica, el diagnóstico preciso del plan de negocios y el análisis financiero permanente de la operación de la empresa.

Tampoco me cabe ninguna duda que nada de lo anterior serviría si en una librería no se cuenta con un librero auténtico y natural. En nuestro caso he tratado de remarcar el origen familiar, así como mi formación en el ajedrez. ¿Una librería que no provenga de familias lectoras y que no sepa jugar ajedrez no puede tener éxito?: NO

Debo matizar la sentencia anterior con prudencia, sin dejar de recordar que una de las primeras cosas que hice al comenzar mis estudios en la UNAM (1972) fue conocer, visitar y hacerme cliente asiduo de Librería Gandhi y allí trabar amistad con Mauricio Achar… sobre el tablero de Ajedrez.

Porque lo que sí sabemos es que “las librerías son negocios y deben ser autosuficientes para garantizar una vida ordenada y moderada, y no como el caso muy desafortunado y entrañable de la Librería Catarina Marina, que tras obtener en 2014 el VII Premio Nacional de Librerías y varios galardones más, cerró sus puertas en 2016, tras reconocer, “la traductora y librera Sonia Verjovsky, que en siete años de trabajo diario, ni ella ni su hermano y socio cobraron un sueldo una sola semana…” (1er Foro, op. cit)

Peor es el caso de las librerías localizadas en Marquelia y Ometepec Guerrero, propiedad de Rubén Mondragón Canales, quien asienta por escrito en el ensayo con que obtuvo el Premio al Fomento a la Lectura 2016 - CONACULTA: “que además de librería, es mi oficina, donde genero mis proyectos culturales; si llega un comprador de libros, es un gran día de suerte que me hace feliz, porque muy de vez en cuando llego a vender un libro en la tienda fija”

Considero que ambos son modelos empresariales de librería, divorciados de la realidad nacional. Las nuevas librerías en  la 4Transformación deben fomentar la lectura, crear lectores y combinar el ocio con el negocio. Librerías adentradas en la constitución real de México, con una oferta de libros baratos, clásicos, que privilegien las bellas letras en vez de best sellers; que atiendan a las mayorías nacionales…

Si el Premio Nacional de Librería (2016) convirtió en realidad el proyecto de LibrArte, al cabo de un año conseguimos que la Secretaría de Cultura, la Asociación de Libreros de México (ALMAC) y la CANIEM reconocieran el Programa de Fomento a la Lectura y Escritura de nuestra librería:
“… hoy nos proponemos ¡Salir Afuera! y llevar hasta los rincones apartados de nuestra región, el hábito y el placer de la lectura y la importancia del libro. ¡Salir Afuera! para encontrar reconocimiento y confianza en el mercado editorial. Necesitamos racionalidad económica, atención  y crédito.
La razón económica en que se basa nuestro Proyecto, reside en la gran cantidad de pueblos y comunidades aisladas y con problemas de comunicación, muy difíciles de salvar. La dispersión demográfica y el número considerable de escuelas de todos los niveles educativos, es la causa formal de lo mismo.
Construir lectores es la misión que justifica y explica esta estrategia de mercadotecnia. El mercado ya existe en términos demográficos, hay que desarrollarlo y nutrirlo. Porque la causa final radica –ya lo señalamos- en la naturaleza y papel que desempeña el objeto de nuestra empresa: el Libro y el uso que se deriva del comercio de libros: La Lectura y la Escritura.
Una razón mayor, eminentemente política: Fomentar la lectura para formar ciudadanos, que accedan a la palabra y a la sociedad. Saber Leer y Escribir es Saber Pensar.

Porque existe un universo de más de 500 mil habitantes en nuestra región, el  mercado potencial que abarca desde Temascaltepec hasta Tlatlaya, en el sur del estado de México, que está al alcance de nuestra Librería. Hablamos de un universo de más de 125 mil niños menores de 15 años, que comprenden los municipios de Temascaltepec, Tlatlaya, Luvianos, Amatepec y San Simón de Guerrero, además de nuestra casa en Tejupilco. Cerca de mil escuelas y centros de estudio, de los cuales 42% corresponden a escuelas primarias, 40% a preescolar y 16% a secundarias.
Este es nuestro universo y aquí las estadísticas nacionales no nos interesan tanto como los problemas locales, sociales y de mercado, por enfrentar y resolver.

Somos una librería oficialmente registrada ante el gobierno, a partir de abril de 2009. Desde entonces no hemos tenido un solo año sin crecimiento, en las ventas y en el número de clientes: es la demostración de nuestro trabajo.
Hemos organizado las actividades en nuestra librería, en la dirección  apropiada para expandir y consolidar nuestra empresa, a partir de un modelo de librería probada, una especie de franquicia, con nuestros propios recursos, o en sociedad con personas interesadas en fomentar  la lectura y la escritura.
Durante el primer semestre de este 2016 trabajamos hacia el interior de nuestra librería: se adquirió mobiliario adecuado para la exhibición de libros, ampliamos y acondicionamos las áreas infantiles, se incorporó un espacio reservado para cafetería, que se amplió a foro y talleres culturales. Derribamos muros, eliminamos puertas y aumentamos en un 100% el espacio reservado para la venta de libros y por último, integramos horizontalmente nuestra librería, con la venta de material didáctico.

Es la hora de poner en marcha una política comercial de contacto constante, amable,  paulatino, prudente, divertido y diverso, tanto a nivel de planteles escolares e instituciones educativas, como en plazas públicas, casas de cultura y cuanto foro se interese en el libro y la lectura: ¡Salir Afuera de la Librería!

Expectativas: Hemos analizado tres escenarios a un futuro inmediato para nuestra Librería, bajo alternativas diferentes: El de Tendencia Histórica, el del Plan, y el que hemos llamado Legalidad: combate al plagio de libros y al tráfico de influencias en el gremio magisterial.

Es la esperanza basada en la expectativa exitosa del Proyecto ¡Salir Afuera! LibrArte.
Ø  Tendencia: Es la evolución esperada de las ventas con base en la tasa promedio del comportamiento observado durante los últimos cinco años.
Ø  Plan Librería: Es el escenario quinquenal esperado (2016-2021)  de una prospección lógica, en razón del aumento en el tamaño del mercado que nos dedicamos a atender.
Ø  Legalidad: Como punto de referencia y comparación con la prospección, se incluye un escenario alternativo, que consideraría eventualmente ajustes y correcciones en el mercado del libro en la región.



El Programa de Fomento a la Lectura y Escritura, ¡Salir Afuera! es, para LibrArte, un imperativo categórico. Es el transporte y exhibición, son los obsequios y promocionales,  la adquisición de equipo de transporte, mobiliario portátil, publicidad móvil y toda la parafernalia necesaria, para que la presencia de la librería atraiga el interés de las comunidades que nos habitan. Contratar y capacitar a personal especializado en la venta y atención a los lectores reales, probables y potenciales, para fomentar la necesidad de la lectura, por gusto y placer.

La expectativa es sumamente optimista, pero es real

Consideramos que la Librería LibrArte contiene elementos muy favorables para su calificación:
a)         Hemos crecido exclusivamente con recursos propios.
b)         No tenemos deudas bancarias, ni cuentas por pagar.
c)         Los libreros y editoriales con los que hemos establecido relaciones comerciales confían en nosotros, a consignación y con derecho a devolución.
d)         No manejamos una cartera de cuentas por cobrar que sea significativa.
e)         Reinvertimos la mayor parte de las utilidades que genera nuestro trabajo.
f)         Cuidamos con esmero cada peso invertido.

Estimamos que el valor de los activos totales de la Librería, podrían duplicar el valor comercial y contable (cinco millones de pesos a precios reales -250 mil dólares-) del ejercicio 2016, en un lapso de  cinco años, con base en nuestros cálculos, que sirven de base para calificar el Proyecto 2017: ¡Salir Afuera!


Capítulo V
Políticas públicas: el fortalecimiento de las librerías y las fronteras del libro.

En México existen dos problemas torales en relación a las librerías:
1. No existe una definición política sobre la naturaleza y papel del libro y la lectura en la formación y desarrollo de ciudadanos.
Tal parece que durante el periodo que ya podemos llamar neoliberal en México – el de la globalidad comerciante, el capitalismo salvaje -  la función del Estado en el mercado editorial y el mercado de la lectura, se resume en gobernar para dejar el mercado del libro y el mercado de la lectura en poder de un grupo muy reducido de empresas editoras y uno aún menor –Porrúa, Gandhi, el Péndulo-   de librerías: una “Cadena del libro y la lectura” estructurado para vender poco –muy poco- pero obtener grandes ganancias.
Un mercado oligárquico estrecho, cautivo, sin competidores –sin librerías y sin editoriales que puedan producir los tirajes que reclama el libro de texto- concentrado en la Ciudad de México y unas cuantas ciudades capitales del resto país; pero a su vez en zonas muy focalizadas en cada una de estas ciudades e incluso, como sucede en Ciudad de México, en la delegación Coyoacán se concentran varias de las librerías más conocidas, pero en solo una calle -Miguel Ángel de Quevedo-, y en cambio, no hay ninguna librería en el resto de la delegación –hoy municipio- de más de 54 mil km2.

Esto ocurre porque el Estado no sabe de libros, no tiene un diagnóstico del mercado editorial y ante todo porque si  “A mediados del siglo XX, el gabinete presidencial tenía una escolaridad promedio que apenas llegaba a la licenciatura… muchos funcionarios de entonces creían en los libros, en el arte, en la cultura, como algo importantísimo para la vida personal y nacional. Algunos fueron grandes escritores. Ahora hay altos funcionarios con doctorados en el extranjero a los cuales no es fácil explicarles que la cultura sí nos importa. (Porque) Una vez que la educación superior produce millones de ignorantes de su propia ignorancia, como si fuera natural; y universitarios que no leen, como si fuera natural; la incultura se vuelve el paradigma del éxito, porque la clase política está formada por universitarios.” (Gabriel Zaid, Paradojas de la Cultura, Letras Libres, nov. 2013)

Considero necesario recordar un apunte personal, porque sin duda alguna veo semejanzas patentes entre el mercado editorial y el del libro, con el mercado de la informática y de la educación en México anterior a 1984.
Esto fue lo que a mí me ocurrió. Antes del periodo neoliberal en México, -antes de emigrar a mi pueblo donde vivo libre y feliz- fui requerido para elaborar un documento que ayudara a conocer la situación que prevalecía en el mercado de la Informática en México.
Mi formación profesional y trabajos de investigación de ese entonces, fueron factores determinantes para que me hiciera cargo del proyecto auspiciado por la ONU-IBI, a solicitud del titular del Instituto de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), Pedro Aspe, quien tiempo después fuera reconocido como el “mejor Secretario de Hacienda de toda la historia nacional”… El gobierno necesitaba un diagnóstico y pronósticos sobre un mercado que desconocía por completo y que obedecía exclusivamente a los intereses de la poderosa IBM. Todo el sector público se movía atendiendo los manuales internos de operación del gigante de la “computación”.
La segunda experiencia curricular ocurrió por las mismas fechas (1984), cuando me encargué del Sistema Nacional de Orientación Educativa, promovido personalmente por el Secretario de Educación Pública, quien buscaba que la elección escolar de los jóvenes estudiantes de nivel medio superior, se basara en un solo elemento: información. Reyes Heroles no quería saber nada de los especialistas en  orientación que únicamente desorientaban.

Algo semejante ocurre en la actualidad con el mercado editorial y de lectura en México: la tecnocracia, dedicada a modelar matemáticamente el porvenir de la nación y los especialistas vocacionales de antaño, son los agentes que representan a las grandes editoriales y los promotores (acompañantes, Ferias de libros, cadenas libreras, librerías en línea) de los libros y la lectura de hogaño.

Con el triunfo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, las cosas deberán cambiar y por ello es que nosotros, como Librería LibrArte, hemos propuesto: CONSIDERAR A LA LECTURA COMO POLÍTICA DE SALUD PÚBLICA*: fomentar la lectura como terapia preventiva, higiene saludable para neutralizar los defectos particulares y malestares sociales.
Y en seguida todos y cada uno de los recursos necesarios tácticos –fiscales, capacitación, crediticias, de educación y cultura, magisteriales, de transparencia y combate a la corrupción, entre muchas otras-  para alcanzar el objetivo estratégico: Recuperar la Salud Pública, la Vida Política

*“Mientras los pueblos conservan su género de vida político bajo cualquiera de sus especies, ya regia, aristocrática o republicana, al no haber patologías en las comunidades regidas por estos tres gobiernos paternales, la enfermedad en el registro ético tiende a ser la excepción, nunca  la regla. Una vez que las comunidades políticas dejan de serlo y se transforman en sociedades animales –bien tiránica, bien plutocrática, bien democrática- entonces la forma de vida patológica se transmite al registro ético haciendo de la intemperancia, la incontinencia y la continencia las reglas antes que excepciones. Dice Baltasar Gracián sus gobiernos son más bien desgobiernos ya que atan todas las virtudes y desatan todos los vicios” (Patricio Marcos, Psicoanálisis Antiguo y Moderno S XXI, 1993)


Llevamos solo cinco años como librería independiente y los argumentos para el apoyo y el fomento a la lectura son los mismos que escuchamos desde el 2013: Quienes representan a las editoriales –la oferta- se concentran en los asuntos del precio único de libro, la exención  del impuesto al valor agregado, y, en los presupuestos para la edición de los libros de texto gratuitos. En tanto que los que abordan el consumo –la demanda- de libros y lectura, se enredan en programas, contenidos, opiniones retóricas, que podrán ser importantes para la producción de libros o para la educación nacional, pero que no resultan de utilidad para las librerías independientes, menos las que estamos todavía en resistencia, las pocas que existimos en los parajes alejados de los centros urbanos.

2. No existe una asociación de librerías en México.
La Asociación de Librerías de México S.C. (ALMAC) es solo un membrete en poder de los dos grandes jugadores del mercado librero, (Porrúa y Gandhi) quienes además usan a las pocas librerías asociadas, con fines eminentemente políticos de conquista y conservación de poder.
Por parte del mercado editorial existe un gremio bien organizado en la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), impedida por la ley vigente, para incorporar a las librerías como parte de la asociación.

Por ello es que proponemos:
            I.   Apoyar la creación de una Asociación de Librerías incluyente y representativa 
                                          
            II. Convocar a la organización de una Cámara Nacional de Librerías                                          Independientes y Agentes Mediadores y de Fomento a la Lectura.      
                       

Capítulo VI
Librerías ayer y hoy: los lugares de encuentro.

1. Recurro nuevamente a una estampa personal que insiste en las prendas y nobleza del pasado de las librerías: si no hay libreros, no existe futuro previsible, ni es posible anticipar los dones de la lectura, ni mucho menos garantizar vida política ni ciudadanos despiertos.
Sin tiempo pasado quedamos a merced de la especulación y la subasta, de los algoritmos y la enajenación, del presente financiero, rehenes del The Trust is our God (In God We trust), del futuro siempre bursátil. Veamos:

“Si mi Padre viviera tendría 87 años y quiero dedicarle estas palabras, sobre los libros y la lectura, las virtudes cardinales de la república y el papel de las librerías para la necesaria y urgente restauración del gobierno constitucional en México, que son la herencia más importante que nos legó a muchos, con su ejemplo y Autoridad… Nunca olvidaré que cuando tenía escasos ocho años, mi Padre decidió castigarme porque era muy rebelde y me llevó a la imprenta de Don Luis Barrales, para que me diera trabajo durante las vacaciones.

La imprenta Esther se encontraba exactamente enfrente de nuestra casa, en las calles de la colonia Morelos y Don Luis era muy amigo de mi Padre, por lo que el trabajo se convirtió en un placer enorme, que me salvaba de las faenas domésticas que me atildaba mi Madre, mientras aprendía y escuchaba conversaciones de personas mayores y además, ganaba una raya semanal, que compartía obligadamente con el gasto familiar.

En la imprenta pasé por todos los departamentos: en la cuchilla, encuadernación, en las impresoras, el offset y primero que nada en el área de cajas, donde me dedicaba a deshacer las formas que paraba Don Tino, siempre atento a los aprendices, con un tipómetro en la mano para tundir a quienes cometían un error, de los cuales el peor de todos era sin duda, empastelar una caja.
Si por descuido o accidente se caía al piso una de ellas –supongo que la mayoría tiene una idea de lo que hablo- los miles de tipos diferentes se revolvían y componer aquel desorden era algo tan delicado y complicado, era colocar todo nuevamente en su lugar, como lo que sucede hoy en día en México, donde los significados de las palabras son la causa primera por recuperar: para eso estamos y existimos las librerías.” (XV Congreso de Libreros de México, 2018)


2. Y que mejor reflexión sobre nuestra Librería, que los mensajes que dejamos en los Foros donde reconocieron los méritos de LibrArte. Veamos:

Es Cristina Garcia en la FIL 2016 (Feria Internacional del Libro de Guadalajara)
“Estamos aquí porque nuestro trabajo como libreras, constituye en el sur del estado de México, un polo de desarrollo y fomento cultural integral, que abre espacios para la comunicación y conocimiento, y combate frontalmente, con el gusto por la lectura, los vicios del alcohol, las drogas y la violencia.
Y que, tomadas de la mano de la Galaxia de Gutenberg y de la Galaxia Lumiere, repetimos con satisfacción y orgullo, que nuestra empresa familiar es un Proyecto joven y juvenil, organizado, administrado y dirigido solo por mujeres, que demuestra todos los días que no es verdadera la afirmación repetida, de que México se encamina a un país sin librerías.

Dice un proverbio antiguo que recordar suele ser tanto o más difícil que aprender por primera vez. Se ha olvidado, que si hay un combate singular en el deporte del futbol, es el que enfrenta los dos equipos que simbolizan las antípodas del duelo deportivo. Que la rivalidad entre el Club América y las Chivas del Guadalajara obedece a una razón constitucional: el equipo de la televisión representa el modelo económico, que desde su nacimiento reclama la intervención de jugadores extranjeros, en tanto que las Chivas de Guadalajara han jugado, como ahora y siempre, únicamente con deportistas mexicanos.
Como las Chivas, aquí en su tierra, declaramos con orgullo que si alguna razón fue la que sustentó el proyecto elegido como IX Premio Nacional, ha sido porque hemos conseguido forjar un modelo regional, de Librería nacional. 

Somos una especie de Librería que está a contracorriente con la tendencia del mercado librero en México, de oligopolios y oligopsonios, de élites en urbes sobrepobladas, de plagios y estancos en un mercado distorsionado, incapaz de acceder con el libro y la lectura a regiones como las que atendemos, que además de Tejupilco, abarca al menos una decena de municipios, e influye sin duda alguna en dos entidades colindantes al estado de México…

Por eso es que hay que repetirlo con toda la fuerza de las palabras: Se dice y se sabe que las Librerías, más que vender libros, somos Centros Culturales: recintos para el encuentro entre autores y lectores, oráculos donde encontrar resoluciones a las dudas de cada uno y de todos, ventanas para asomarse a lo desconocido, puertas para abrir, espacios infantiles, diálogos con la historia, arcanos de poder, valladares contra el oscurantismo, barreras infranqueables, la última línea contra el despotismo de los gobernantes. 
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras, recitaba García Lorca, en un lugar de Granada, en la biblioteca de Vaqueros, tan campirana como Tejupilco, la tierra de donde hemos venido.

Como el mártir, sin proponérnoslo deliberadamente, LibrArte, es engranaje fundamental de la Política Educativa de la “tierra caliente” mexiquense.

Como Dostoievski, ¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!... Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Como Gabriel Zaid, santo patrono de nuestras ideas: estamos convencidas que tratándose de libros, a nuestra región le favorece la oferta comercial que combina lo que es muy productivo y muy barato, sobre lo que es caro y poco productivo, en vez de lo que es barato pero poco productivo, e incluso sobre lo muy productivo, pero caro.

En Tejupilco y el sur del estado de México, somos más que eso: constituimos el medio comercial apropiado para revolucionar los caciquismos regionales, en comunidades políticas.” (29 noviembre 2016)

Es Cristina Garcia en la FILIJ 2017 (Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil)
Somos una familia que emigró del Distrito Federal a Tejupilco,  hace más de 20 años. Nos consideramos herederas de una tradición que se gesta en el seno de las familias de donde provenimos, originarias del Centro Histórico de la Ciudad de México.

…Somos una librería muy joven, dedicada a trabajar intensamente en favor de nuestra comunidad: sobre el principio empresarial del comercio de libros, en LibrArte hemos antepuesto la autoridad del Fomento a la Lectura y la Creación de Lectores.

Para llevar a cabo nuestra misión hemos acuñado frases. Probamos con la Filosofía más que con la mercadotecnia. Acudimos a Maestros Sabios que trazan los argumentos de LibrArte: Gabriel Zaid, Fernando Savater y Patricio Marcos, son la santísima trinidad que nos bendice a cada paso que damos.
Pero en esta ocasión,  por el lugar y el concierto que celebra el Fomento a la Lectura y la Escritura nos hace voltear a un catalán, Xavier Antich, que se propone desentrañar los misterios de las ciudades a partir de sus cementerios y de sus librerías.

En la manera que una comunidad tiene de tratar a sus muertos están ligados a estos dos espacios, en los que se celebran, los rituales a través de los cuales una comunidad define lo que es, en relación a su pasado y al legado del que es depositaria, en relación al futuro que, en el fondo, no es sino una gestión del futuro de su recuerdo.

Nosotras no podemos olvidar que aquí, a poca distancia del Parque Bicentenario de la Ciudad de México, donde alguna vez estuvo la refinería de Azcapotzalco, también yacen los restos de nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. A todos ellos, les dedicamos sentidamente este reconocimiento nacional.

Y es que el valor de una comunidad, se define por la valentía a la hora de hacer frente al deshonor, que no quiere tolerar y también, por el lugar y la importancia de lo que ha sido y lo que es. En esta batalla, en la que se juega el pasado y el presente de una nación, pero también su futuro, las librerías tienen un papel capital de una magnitud inmensa y de una responsabilidad insustituible.

En el aniversario que conmemora el inicio de la Revolución Social más importante del Siglo XX, vale la pena recordar que una librería no es sólo un almacén de libros, sino el lugar en que libreros y libreras hacen de oficiantes, y no sólo de intermediarios, de lo mejor de lo que colectivamente somos. Y, como tales, también, de lo mejor que colectivamente podemos aspirar a ser.

Porque en medio de la precariedad generalizada y el desánimo al que tantas cosas nos invitan, las librerías somos una embajada de futuro.
(20 de noviembre 2017)


Epílogo: Una conversación permanente

A manera de epílogo y en el mejor ánimo de ser parte de esta conversación, entre Tejupilco México y el mundo editorial nacional e internacional, he decidido incluir dos textos: El primero es una metáfora fantástica, un deseo previsible sobre el porvenir de los libros y la lectura en el futuro mediato; en tanto que el segundo texto es una poesía encantada, sobre la esperanza útil, color de rosa, amiga.

Librería LibrArte, en  Quehacer Editorial 18*.
“… una alegoría, inspirada en “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll. Un intento de predicción o pronóstico –en la lógica de la tecnocracia- que toma la parte final, el momento del clímax de la versión cinematográfica, llevada a la pantalla por Tim Burton: es la batalla decisiva de Alicia en contra del Jabberwock, mientras se enfrentan los ejércitos de las Reinas Roja y Blanca…
No hay que olvidar que a diferencia de los fenómenos de la naturaleza sometidos a un orden riguroso y a una causalidad regular, las conjeturas del futuro de las sociedades humanas son caprichosas, falibles, atiborradas de fortuna y veleidades. No obstante, en su tratado sobre la adivinación, Cicerón distingue ** la que pertenece a la especie de signos leídos con ayuda de ciertos conocimientos, raciocinios, inducciones y deducciones, en tanto que hay otra, que corresponde al género de la mántica… un don extraordinario que se auxilia de la capacidad subjetiva –antiguamente denominada delirios proféticos y hoy asunto de consultorios psicoanalíticos- en el que se especializaban vates, oráculos y pitonisas… freudianos y lacanianos.
Mejor me atengo a la razón de Mijail Tal, uno de los más brillantes ajedrecistas de todos los tiempos, quien juzgaba sus jugadas de altísimo riesgo, por la complejidad que entrañaban, de la siguiente manera: “hay dos clases de sacrificios, los correctos y los míos”
La profecía que vislumbro en sueños, es la lucha imposible y por eso, dice Alicia, es posible: un enorme monstruo alado que escupe rayos y centellas, contra una jovencita armada solo con la espada “vórpica” (objeto propio de otra obra del mismo Lewis Carroll, “Alicia través del espejo”), quien consigue la victoria, combinando inteligencia y gran valentía, al cercenar de un tajo la cabeza del Jabberwock, que se asemeja a nuestras muy mexicanas salamandras.
Justamente en ese momento, la tiranía de la reina roja desparece, la corona que simboliza el poder se retira “volando” de su testa y ambos ejércitos, los blancos y los rojos, sueltan sus armas y suspenden la guerra… dejan de “pelearse la plaza”, se reestablece el orden y se recupera la felicidad… hay baile…”
*  https://issuu.com/zenker/docs/quehacer_editorial_18_completa_web
** Marcos Patricio, Diccionario de la Democracia, Humo, pág. 951, Editorial Miguel Porrúa


Aniversario de LibrArte. La CANIEM de visita Tejupilco*.
“Desperté pensando escribir la canción más bella del mundo, dedicada a los libros y la lectura, a la juventud y la belleza, a la familia y el esfuerzo tenaz y amoroso por nuestra comunidad que es México.
Porque toda palabra es poesía cuando evoca y suspira, con la rima y melodía, en la medida y el encanto que brota de la alegría y la justicia, del triunfo del bien sobre el mal, de lo mejor sobre lo inferior.
Porque toda poesía es una canción que arrulla y recuerda, acompaña y genera, que teje y confecciona un sarape o una capa, un poncho o un jorongo, un himno que con júbilo recuerda, que el mayor de los dioses es la vida misma y el tiempo de todos nosotros.

Se me ocurre decir que “LibrArte es México” y en siete sílabas crear un haiku, que dispare las evocaciones más profundas que habitan en el inconsciente dormido nacional, para cumplir con el cometido que nos reúne aquí y ahora: Despertar a la vida Política.

Celebrar el verdadero aniversario de todo México, que se resume en el nombre de LibrArte: Libertad, Libros y Arte. Los principios de la democracia y la aristocracia que regeneran la vida política en México. Celebramos la restauración de la república, el gobierno frontera que suma a la minoría de los pocos muy ricos, las mayorías de los muchos demasiado pobres, con la justicia de la valentía y la nobleza de la excelencia.

Hace tres décadas, era el mes de noviembre y habíamos decidido convertirnos en migrantes en nuestra patria. En 1988 nuestro país se desmoronaba y aceptaba formar parte del mundo globalizado, del nuevo-viejo orden mundial. Anexionarse al tren de la fantasía del neoliberalismo en calidad de cabús, nación esclavama sumisa, dispuesta a la vendimia, en la subasta. Entregada al vicio de la negación del ocio, el negocio del remate de nuestros hijos, hermanos, amigos, familia: estafados e hipnotizados por los mismos encantamientos descritos con maestría por John Steinbeck, para despojar a los estadounidenses del centro de la Unión.

Sabemos lo que significa caminar en busca del tiempo perdido. Entendemos a los migrantes que marchan por el mundo. Rechazamos la ruta y destino imperial.
Nosotros emigramos hace treinta años a Temascaltepec y luego a Tejupilco –a la provincia de la provincia- al compás de Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Hemos sufrido cinco sexenios de degradación y perversión de lo más caro de nosotros. Porque lo que se ha roto en México, desfondado, es la moral y la ley. Tres décadas de bancarrota política, más grave que la financiera. Estado de pérdida nacional, caracterizado por la impunidad imperante en la sociedad. Crímenes impagables, inexcusables e irreparables, “cometidos generalmente por esos gobernantes que todo desgobiernan” (Marcos P. op. Cit.), movidos por una voracidad enfermiza, a sabiendas de que no reciben castigo alguno. 
Más ha llegado el tiempo del perdón y la reconciliación ciudadana, para lograr el fortalecimiento de los lazos de apoyo y unión entre mexicanos en todos los niveles y sectores. Un Yom Kipur mexicano y nacional. Expiación de las dudas y las culpas.

Festejemos todos a Claudia Garcia, Cristina Garcia y Carmen Garcia –así quedó grabada la irrupción de las que ahora llaman Chicas LibrArte- al recibir el Premio Nacional de Librería en el teatro de la FIL Guadalajara 2016. Festejemos a mi compañera, amiga y socia, Madre y culpable al alimón por haber  “infectado” a nuestras hijas de astucia, talentos, bondad generosa y valentía: Azucena Pineda

Celebremos la compañía de instituciones fundamentales del México Republicano: La Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros, que nos visitan por primera vez hasta esta apartada orilla, en un lance pletórico de romanticismo amigo. Brindemos por el tiempo que comienza, porque nos traiga ensueños:

Bienvenidos todos los que nos acompañan, porque serán testigos del alumbramiento de dos proyectos que se gestan a partir de los reconocimientos y honores que las Chicas LibrArte han conquistado: Emprendedoras del estado de México 2015, Librería Nacional 2016, Premio al Fomento a la Lectura y la Escritura 2017.
1. Es la constitución del Fondo LibrArte-DanzArte para el Fomento a la Lectura y la Cultura A.C, donde caben todos los interesados en los libros, la salud, la vida sana y la fraternidad.
2. Es la apertura de Editorial LibrArte, la empresa que se dedicará a publicar nuestras ideas y tradiciones, mitos y leyendas, testimonios y bellezas de la región, de nuestra gente.

Celebremos amigos nuestros, cantemos con alegría este momento, ¡Juntos hacemos la historia!... Brindemos

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